El precio del oro alcanzó los 4,600 USD por onza, registrando un incremento interanual del 40.57%, uno de los niveles más altos de los últimos años. Este comportamiento impacta directamente a países latinoamericanos como Perú, México, Colombia, Argentina, Brasil y Bolivia, reconocidos por su producción y exportación del mineral.
El aumento en el valor del oro representa mayores ingresos por regalías para los gobiernos locales, además de incentivar nuevas inversiones en exploración y ampliar el flujo de capital hacia la minería aurífera en la región.
Sin embargo, el alza también podría intensificar la minería informal en territorios vulnerables como la Amazonía, donde las actividades extractivas ilegales continúan generando riesgos ambientales y sociales.